Soraya Arnelas es una de las privilegiadas que tras su paso por la famosa Academia de “Operación Triunfo” ha podido continuar en la cresta del complicado mundo de la música y posee una sólida carrera. Ahora, la extremeña vuele con nuevo disco bajo el brazo, “Sin miedo”. Un cuarto álbum en el que, tras varios en los que ofrecía versiones de la década de los ochenta, la cantante podrá cantar temas inéditos y llenos de frescura. Con él, Soraya quiere abrirse puertas fuera de España y para ello ha contando con la ayuda de la cantante Kate Ryan que será su madrina en el continente europeo.
Pero la ex triunfita, a parte de un nuevo disco, también estrena nuevo amor. Tras muchos años con su pareja, Álex, un guapo noruego que conoció antes de entrar en 'OT', la cacereña se encuentra feliz junto a Jonathan, un sueco que ha dejado todo en su país natal para estar cerca de la popular cantante.
- Soraya, por fin un disco como tu querías, con temas inéditos.
- (Sonríe) ¡Por fin! Bueno, no tengo nada contra las versiones porque me han dado muchas alegrías, pero el artista siempre lucha por sus propios temas y no por algo que ya está hecho.
- ¿Pero ahora la responsabilidad es mayor?
- Sí, es un reto grande. Este disco va a costar más defenderlo.
- ¿Eso te da miedo, aunque tu tienes la seguridad de tener un público fiel?
- Tengo mi público, es cierto, pero hay que mantener una calidad para que ellos sigan ahí. Siempre hay que ofrecer un poco más. No voy con miedo pero sí con respeto (sonríe), es diferente.
- A parte de esas canciones inéditas, ¿qué más puede encontrar el público en este “Sin miedo”?
- Va a encontrar algo que no se ha parado a pensar y es que , aunque sea música disco, las letras son muy potentes. Muchas de ellas tienen un mensaje profundo detrás.
- Todos los temas en este disco son muy movidos. ¿A ti lo de la balada no te va?
- (Ríe) A mi me gusta ser el alma de la fiesta. Las baladas no van conmigo en los discos, pero luego en un directo sí me gusta cantar alguna. Este disco es para bailarlo.
- ¿Cuál es tu objetivo en este álbum?
- Yo quiero que la gente cuando esté en una fiesta, con la botella de champán en la mano, esté escuchando mi disco (sonríe). Eso es lo que busco.
- Soraya, en este cuarto álbum hay un dúo con Kate Ryan. ¿Cómo surgió esa unión?
- Tenemos muchas similitudes. Ella viene de la misma discográfica, las dos hemos salido de un concurso televisivo, ella de Eurovisión y yo de 'OT', venimos haciendo temas ochenteros y versionados, y el look es muy parecido. Era una gran apuesta porque podía ser una bomba o un fallo muy grande... Y finalmente ha resultado.
- Ella es un poco tu alter ego en Europa...
- (Ríe) Sí. Es cierto. Somos muy parecidas. Yo estoy muy contenta porque a la gente le ha gustado la mezcla. Esto es un gran intercambio entre países...
- ¿Este dúo te puede abrir puertas fuera de nuestras fronteras...?
- Yo creo que sí. De la mano de Kate Ryan sí podemos hacer algo fuera.
- Ahora mismo estás en plena promoción y en pocos días comienzas tu gira de presentación.
- Sí (sonríe). Una gira de invierno. Vamos a ir en acústico, con cuatro músicos y una corista. Queremos ir por muchos puntos del país, y quien quiera saber dónde estaremos lo puede ver en mi web (sonríe). Después, en verano, prepararemos una gira a la altura de este disco.
- En este disco cantas “Sin miedo” pero, ¿a qué le tiene miedo Soraya Arnelas?
- Miedo sólo tengo a la muerte, pero sí voy con respeto a muchas cosas. El mercado de la música me da mucho respeto, porque están las cosas mal.
- Cuatro años desde que saliste de la Academia de 'Operación Triunfo'. Has tenido un cambio de imagen bastante llamativos pero, ¿Soraya ha cambiado?
- No. Mi personalidad estaba ya muy marcada y el pasar por una Academia no iba a tirar por la borda lo que era antes. Tengo un carácter fuerte y sé lo que quiero.
- ¿Pero has visto un cambio en ti, aunque sea mínimo?
- Puede que ahora sea más ambiciosa que antes, pero en el buen sentido. Quiero crecer como artista, quiero evolucionar y hacerme un hueco en esto de la música. Pero de persona no he cambiado.
- ¿A los 'triunfitos' os cuesta más haceros un hueco?
- Sí. Cuando salimos de la Academia nos piden otras cosas, no somos tan creíbles. Nos cuesta el doble que a cualquier otro artista. A mi no me gusta que la gente ponga en duda nuestras dotes como artistas porque creo que nosotros hemos pasado por cosas muy duras por las que otros artistas no han tenido que pasar...
- Todos tus trabajos han tenido gran acogida y en cambio otros compañeros o no han podido sacar ningún álbum al mercado o si lo han hecho casi no se les ha oído. ¿Qué tienes tú que no tengan ellos?
- He sabido destacar por las ganas de trabajar, por el tipo de voz que tengo y porque he ofrecido algo nuevo. Creo que he aprovechado el hueco vacante que existía en el mundo del dance y que no estaba cubierto todavía.
- ¿Hay vida tras 'Operación Triunfo'?
- Por supuesto, por mucho que quiera decir la gente. Que se lo pregunten a David Bisbal, a Bustamante, a Chenoa y a unos cuantos más. Fácil no es, pero sí hay vida. Además, no hay que ser un número uno en España para ser alguien tras 'OT''; tengo compañeros haciendo musicales y otras cosas, y viven gracias a ello.
- ¿Tienes relación con tus compañeros?
- Sí, pero es gracioso porque tengo mejor relación con concursantes de otras ediciones. Con David Bisbal, Bustamante y Rosa tengo muy buena relación. De mi edición hablo con Sergio, Víctor y Sandra, pero me llevo mejor con gente de otras ediciones. La Academia te une porque son cuatro paredes, pero cuando sales cada uno hace su vida porque somos muy diferentes.
- Soraya, haciendo balance. ¿Eres feliz con todo lo que te ha sucedido en estos cuatro años?
- Sí. Tengo lo que quiero y esto no me priva de nada, sigo disfrutando de mi familia y de mis amigos. Esto me ha ofrecido cosas fantásticas como el acceso a gente conocida, rodearme de grandes profesionales, poder cantar en grandes escenarios,...
- De todas esas cosas que te han sucedido, ¿cuál te dejó tan impactada que pensaste: “quién me lo iba a decir a mi hace unos años...”?
- La primera vez que vi a Ricky Martin y le pude abrazar, aluciné (ríe). Y tras eso le he podido ver más de una vez y ahora me conoce perfectamente. Eso fue un sueño. O cuando trabajé con Hugh Grant. Son cosas en las que pienso: “¡No me lo puedo creer!” (sonríe).
- ¿Y tu familia qué opina de todo lo que te está pasando y estás viviendo?
- Son muy realistas. Saben que lo que tengo es porque lo he trabajado y me lo he ganado a pulso. Nadie me ha regalado nada. Pero intentan no meterse mucho, me preguntan si estoy bien y contenta, y ya está. Esto es un trabajo.
"Cuando mi novio vino a vivir conmigo no sabía que era famosa"
- ¿Son críticos?
- No, no. Ellos pasan de esto. Para ellos éste es mi trabajo, mi vida y se meten lo justo. Mis padres me han dejado mucha libertad siempre.
- Desde que saliste de 'OT', con tantas promociones y giras....¿Tienes tiempo para ir a casa, a Extremadura?
- Sí, aunque la gente piense que no. Este año he ido más que nunca, y más desde que tengo coche (sonríe). Ahora voy y vengo mucho. Me ha sido más difícil otros años.
- Y con todo este ajetreo, ¿se puede mantener una relación sentimental?
- Sí. Y estando más y menos estresada también. Yo creo que el amor no te quita tiempo sino todo lo contrario, te aporta muchísimas cosas. Cuando llego a casa me apetece que haya alguien esperándome, que me cuide y me haga la comidita (sonríe), que cuando quiera llorar esté ahí, que se venga a mis conciertos y me diga lo guapa o lo fea que estoy...
- ¿Es necesario que sea de la industria para que te entienda?
- No, todo lo contrario. Yo recomiendo que no lo sea.
- Pero los artistas lleváis un tirmo de vida con muchas ausencias y puede que haya gente que no lo entienda...
- La persona que te quiere lo hace con todo el contrato dentro (ríe). Cuando eres conocida y se sabe de tu vida, el que se acerca ya sabe lo que le espera. El que te quiere, te quiere con todas las consecuencias y el que no, no te sigue.
- Ahora mismo estás enamorada.
- (Sonríe) Sí. Estoy muy bien. Tengo pareja lo que pasa es que no lo conoce nadie, no es de España ni habla español... Yo como siempre me los busco fuera (risas).
- ¿Tienes algún problemas con los chicos españoles?
- (Risas) No, para nada. Tengo muchos amigos extranjeros y me atrae lo que no es tan común. Me atrae más lo nórdico y tiro más para allá que para acá (ríe).
- Tu anterior pareja también era nórdico...
- Sí, noruego pero Jonathan, mi chico, es sueco.
- ¿Vive aquí en España?
- Sí, vive conmigo. Ha venido a trabajar a España y a vivir conmigo.
- ¿Cómo lleva él tu trabajo?
- Bien, aunque le sorprende un poco porque en su país esto de la prensa rosa no se lleva. Esto es un trabajo y eso él lo entiende. Tienen otra política de vida. Cuando él vino aquí a vivir conmigo no sabía quién era yo...
- ¿Cuándo llegó aquí debió sorprenderse mucho?
- Sí, se dio la sorpresa. Pero lo que él me dice es que los famosos en su país van por la calle tranquilamente y a él le parece lo más normal del mundo. Él me pregunta mucho por qué corren los periodistas detrás de nosotros.
- ¿Os ocultáis mucho?
- No pero es que nuestra forma de llevar la vida es así. No vamos a fiestas pero porque somos más bien de estar en casa. Una pareja normal y corriente.
- Soraya, cuando entraste en la Academia tú eras azafata de vuelo. Si las cosas van mal en esto de la música, ¿volverías a volar?
- No, no. Cada cosa tiene su momento. Mi trabajo de azafata me dio mucha vida pero ahora pienso en otras cosas. (Sonríe) Yo creo que me buscaría una oficina, un trabajo tranquilo y cerca de casa (risas).
- ¿Cómo viviste la tragedia que se vivió este verano con el accidente de Spanair?
- Mal, muy mal. Yo estaba de gira y me llegaron muchos mensajes porque la gente estaba preocupada. Lo viví de cerca porque tengo compañeras trabajando para ésa compañía, justo la que se salvó es conocida mía. He sido azafata y eso hace que lo vivas muy de cerca, por mucho que ahora me dedique a otra cosa. Me podía haber tocado a mi en mi época...